febrero 13, 2009

En Madrid

Presentación de La joven guardia. Nueva literatura argentina junto a Constantino Bértolo, Maximiliano Tomas, Samanta Schweblin, Diego Grillo Trubba y Juan Terranova.

Casa de América (Plaza de la Cibeles, 2). Jueves 19 a las 19.30 horas.

El anuncio, aquí.

El artículo de Ada Aparicio Ortuñez, aquí.

En Barcelona

Presentación de La joven guardia. Nueva literatura argentina junto a Ignacio Echevarría, Maximiliano Tomas, Samanta Schweblin, Diego Grillo Trubba, Juan Terranova y Rodrigo Fresán.

La Central del Raval (Elisabets, 6). Lunes 16 a las 19 horas.

El anuncio, aquí.

La auto(r)ficción en la literatura española y latinoamericana

Congreso en Bremen (Alemania). 6 al 8 de febrero de 2009.

El programa, aquí.

El resumen, aquí.

febrero 03, 2009

"Que yo también soy pueta" de Sabine Schlickers

Schlickers, Sabine: "Que yo también soy pueta". La literatura gauchesca rioplatense y brasileña (siglos XIX-XX). Madrid; Frankfurt am Main: Iberoamericana; Vervuert [Historia y crítica de la literatura 28], 2007. 265 pp.

Monopolizada por los nacionalismos más reaccionarios del sur de Brasil, Uruguay y Argentina y escarnecida o ridiculizada por sus detractores en la izquierda, la literatura gauchesca es esa numerosa serie de textos a los que el lector interesado en la literatura de estos tres países tiene que enfrentarse tarde o temprano: obras de adscripción genérica dudosa que expresan voces heterogéneas y de una carga ideológica a menudo contradictoria. Cómo abordar una suma de textos producidos a lo largo del convulso período histórico que se extiende más o menos entre 1787 y 1920 y abarca poemas épicos, paródicos, novelas, dramas, representaciones circenses y cuentos es la pregunta, y a la vez el desafío, ante los que se enfrenta el crítico. Sabine Schlickers supera este desafío con holgura. Su solución al problema de la enorme cantidad de textos a abordar es analizarlos brevemente detallando el juego de innovaciones y continuidades que establecen con el resto de los textos de la serie y destacando en particular el recurso a la parodia como motor del cambio literario. El resultado es no sólo una excelente introducción al tema, sino también una obra profundamente innovadora, por cuanto enriquece los estudios de la literatura uruguaya y argentina con la inclusión de las obras gauchescas producidas en el estado brasileño de Rio Grande do Sul, muy poco estudiadas hasta la fecha y prácticamente desconocidas para la crítica hispanohablante que se ha ocupado de la gauchesca.

En ese sentido, "Que yo también soy pueta". La literatura gauchesca rioplatense y brasileña (siglos XIX-XX) tiene por objetivos "destacar las semejanzas y diferencias de la literatura gauchesca dentro de y entre los tres países; revelar las particularidades de los textos singulares que no pueden o no deberían reducirse a sus rasgos típicos genéricos; resaltar la figura del gaucho como modelo de identidad entre los tres países fronterizos y completar así desde una posición externa la investigación de la literatura gauchesca" (15).

Las palabras claves aquí son "posición externa"; la extraterritorialidad de la autora no es sólo trivialmente geográfica sino también de formación. Sabine Schlickers es una de las figuras más destacadas del campo de la narratología o "Erzähltheorie" alemana, y esto ya desde la publicación de su tesis doctoral, la notable Verfilmtes Erzählen: narratologisch-komparative Untersuchung zu El beso de la mujer araña (Manuel Puig/Héctor Babenco) und Crónica de una muerte anunciada (Gabriel García Márquez/Francesco Rosi) (Frankfurt am Main: Vervuert, 1997). Esta formación narratológica de su autora le otorga a la obra una impronta más formalista que el resto de las dedicadas a la gauchesca: la autora se concentra principalmente en cuestiones de niveles y de perspectiva autorial, pero su acercamiento a estos aspectos poetológicos con la intención de "modelizar los rasgos constantes y variables de la literatura gauchesca" (41) es menos esotérica que el de muchas otras obras de esta escuela; su utilización de términos como "primera persona" es ejemplar en ese sentido, ya que, aunque éste es rechazado por la crítica narratológica por sus connotaciones psicológicas, facilita la comprensión de los análisis por parte de un público más general, objetivo último de la obra.

Su "posición externa" como estudiosa de la gauchesca permite a Schlickers adoptar una perspectiva que define como "transnacional, transcultural y transgenérica" (12) y evitar lugares comunes más o menos estériles en el estudio de esta literatura; así, por ejemplo, la autora se desinteresa por la adscripción genérica de las obras, uno de los quebraderos de cabeza de los críticos que han abordado la gauchesca, para presentar los textos "de un modo cronológico, poetológico y temático, lo que corresponde más al proceso real de su gestación y circulación" (15). El resultado es que todos los nombres importantes de la gauchesca están representados en la obra: Bartolomé Hidalgo, Luis Pérez, Hilario Ascasubi, Estanislao del Campo, Antonio Dionisio Lussich, Rafael Obligado, José Hernández y otros, pero también escritores desconocidos o poco estudiados, como Elías Regules, Martiniano Leguizamón, José de Alencar, João Simões Lopes Neto, Eduardo Acevedo Díaz, Javier de Viana, Alcides Maya, Amaro Juvenal, Carlos Reyles, Cyro Martins, Víctor Pérez Petit, Roberto Fabregat Cúneo, Carlos Alberto Leumann, Elbio Bernárdez Jacques, etcétera. Además, contra la opinión de la mayor parte de los críticos que han abordado el tema, que sitúa el final del género gauchesco hacia 1879 con la publicación de la Vuelta de Martín Fierro de J. Hernández, la autora extiende el período hasta el presente, incluyendo obras del argentino Juan Filloy y del chileno Roberto Bolaño con el argumento de que en ellos aparece la figura del gaucho.

Esta incorporación a la serie de la gauchesca de textos cuyas condiciones de producción son radicalmente diferentes que las de los textos canónicos del género y que obligan a extender demasiado la serie en el tiempo, afectan a la cuestión de su unidad architextual o genericidad, en especial porque los textos incorporados –pero también otros que han quedado fuera de la serie como la novela Moreira de César Aira, el relato "El gaucho invisible" de Ricardo Piglia o el largo poema narrativo "Cantos de marineros en las pampas" de Rodolfo Enrique Fogwill– carecen del doble marco narrativo que la autora considera marca formal específica del género. Si bien puede polemizarse sobre el criterio que adopta Schlickers para la incorporación de estas obras, el resultado de esa adopción es prodigiosamente productivo, por cuanto permite abordar reescrituras, parodias y versiones que el resto de los críticos debe omitir por razones de cronología, y tal vez debiera adoptárselo también distinguiendo en la historia de la gauchesca un período que podríamos denominar de architextualidad "dura" y que coincidiría con el que críticos como Josefina Ludmer han abordado en sus estudios y que se corresponde con las obras canónicas de la gauchesca, y otro período de architextualidad "laxa" caracterizada por la reapropiación puntual de elementos temáticos de la gauchesca por parte de algunos autores y por la aparición de una conciencia de género por parte de los mismos; la parodia sería, en ese sentido, no sólo el motor del cambio literario sino también una señal de la percepción que algunos autores tienen de la gauchesca como un repositorio de figuras y motivos que pueden ser reutilizados, paródicamente o no, porque forman parte del fondo común de la cultura.

Sin desdeñar los aspectos formales de las obras, es el análisis de los temas de la gauchesca el que ocupa el centro del libro de Schlickers, de acuerdo al principio de que "la forma métrica y el ritmo de la poesía gauchesca son contingentes, mientras que el contenido narrativo es el elemento constitutivo, transgenérico" (42); así, la autora aborda el carácter marginal y en ocasiones criminal del gaucho y enfatiza el racismo, la xenofobia y el machismo que a menudo pueden encontrarse en los personajes de la literatura gauchesca, también la vinculación de esta con la tradición de la novela picaresca peninsular. Schlickers estudia la aparición del término "gaucho" y su apropiación en la literatura y la historia social de la región, pero también relaciona con acierto la erección del gaucho como símbolo nacional y regional en Argentina, Uruguay y Rio Grande do Sul con su desaparición debido a la inmigración y los cambios en los modelos de explotación agropecuaria en la región pampeana que tuvieron lugar a partir de la segunda mitad del siglo XIX aproximadamente. En su discusión del establecimiento del mismo como símbolo identitario y de la gauchesca como literatura nacional, la autora víncula estas nociones con las de "criollismo", "nacionalismo" y "regionalismo", las que a menudo suelen confundirse. La innovación de la autora en el marco de los estudios de la gauchesca es, precisamente, sostener que "términos claves como 'literatura regional' y 'criollismo' se definen de otra manera en los estudios literarios brasileños e hispanoamericanos, lo que tiene que ver con el hecho [...] de que la literatura gauchesca de Rio Grande do Sul no obtuvo jamás el estatus de una literatura nacional, como en Argentina y Uruguay. Esto lleva a la exclusión de la literatura gauchesca brasileña de la historiografía y de la historia de la literatura latinoamericana" (31) debido a que "los brasileños no lograron crear ningún poema nacional parecido al Martín Fierro" (121). "Que yo también soy pueta". La literatura gauchesca rioplatense y brasileña (siglos XIX-XX) repara esa exclusión, recompone el mapa y, como las obras realmente importantes, invita a releerlo todo otra vez, desde el principio.


Publicado en Iberoamericana 32 (Madrid; Frankfurt am Main). Diciembre de 2008.

Reportaje de Amélia Pérez del Villar: "Patricio Pron nos cuenta"

La entrevista, aquí.


Publicada en notodo.com (Madrid). Febrero de 2009.

"El final / la desaparición / la ausencia"

El relato, aquí.


Publicado en 54 Semanas, el "álbum de postales" del fotógrafo peruano Erik Molgora (Madrid). Enero de 2009.

"Leer un libro detrás de otro: dos novelas de Patricio Pron"

La reseña de Tipos Infames, el colectivo integrado por Alfonso Tordesillas, Gonzalo Queipo y Francisco Llorca en Soitu.es, aquí.

"Una puta mierda" en Google Books

El fragmento, aquí.