abril 04, 2010

Acerca de la situación de la prensa en Rosario

Este Dossier de Artículos no es sino un repositorio de noticias, reseñas y reportajes escritos por mí o acerca de mi trabajo, de allí que muy pocas veces incluya artículos inéditos o que se salen específicamente de ese marco. Una noticia, pienso, requiere sin embargo ser mencionada aquí.

Ayer, más de ocho mil personas marcharon por las calles de Rosario para repudiar los veintiséis despidos que el grupo Multimedios La Capital dispuso la semana pasada en dos emisoras de radio de su propiedad, LT3 y LT8. Los despidos provocaron la reacción del Sindicato de Prensa de la ciudad y de los empleados del diario La Capital, que dispusieron un paro [huelga] por tiempo indeterminado hasta que la empresa (que debe a sus empleados pensiones y cuotas sindicales de varios meses) rectifique su decisión. De no hacerlo, no sólo perderán su trabajo los empleados despedidos (y eventualmente también muchos de los otros medios del grupo, que ya han enfrentado situaciones similares en el pasado), sino que los habitantes de la ciudad de Rosario perderán con ellos su derecho a una prensa libre y plural.

Nací y crecí en esa ciudad, el Sindicato de Prensa fue mi sindicato durante casi toda mi vida, trabajé en LT8 y en La Capital, y tuve amigos en LT3. Me marché de Rosario porque no creía que allí pudiera yo escribir el tipo de periodismo que quería escribir, pero muchos amigos y colegas, que fueron más temerarios o más valientes que yo, se quedaron y ahora pelean por su lugar de trabajo y el sustento de sus familias. Mis padres me enseñaron que uno es lo que hace, y no hay nada más terrible que uno no pueda hacerlo en nombre de la decisión de una empresa. Mientras ésta se piensa qué hacer, los colegas y amigos de la prensa de Rosario se manifiestan públicamente por la recuperación de sus trabajos (que es lo mismo que decir la recuperación de un periodismo bien hecho, sustento necesario de la cultura democrática en cualquier país, no sólo en Argentina) y yo invito a los lectores de la prensa de la ciudad a no comprar el periódico que, con noticias anticuadas y de agencia, la empresa imprime en algún lugar y procura introducir en los kioskos de Rosario, difundir la noticia y dar su apoyo a los colegas de la ciudad en su conflicto. Una sociedad mejor requiere una mejor prensa, y ambas son asequibles: basta tan sólo que deseemos tenerlas y luchemos por ellas.

La noticia, aquí.


Inédito.