abril 15, 2013

Marcelo Beltrand Opazo escribe sobre "La vida interior de las plantas de interior"

"Al terminar la jornada, o el camino, después de una larga huida; o cuando se está viajando en un avión y se teme que este caiga; o la soledad del escritor como jurado de certámenes literarios; o la soledad del perro de Pablo Picasso; o la soledad de la mujer que come solo puré de papas; o la florista obsesionada con un cliente y que imagina una vida con él, mientras ella está en su departamento, sola; o la pareja de amigo que se reencuentran en *osario y él, declara: '…y yo pensé con cierto alivio que algo de nosotros sí podía ser salvado en ciertas ocasiones'. La soledad como estado único y original."

La reseña, aquí.


Publicada en La Voz de Valparaíso. Chile, 10 de abril de 2013.