septiembre 14, 2013

Historia personal de la infamia / Una conversación con Sergio Marras / Entrevista / Chile

Tú no rehúyes la política como la generación anterior de escritores latinoamericanos. ¿Qué diferencias hay entre tu generación y la de los nacidos en los 60: los MacOndo, el Crack mexicano, chicos antiboom, urbanos, amigos del cine y la tele…?
En  buena medida  las circunstancias que hicieron posible la aparición y la trascendencia de grupos como MacOndo o el Crack mexicano han cambiado. La ilusión sostenida por escritores latinoamericanos durante ese periodo, en el sentido de que era pertinente incorporarse a una naciente literatura mundial escribiendo lo que se escribía en las metrópolis con el fin de concitar el interés de grupos editoriales internacionales, se reveló finalmente como eso: una ilusión. Y esa es una diferencia, pero hay otra: el escaso deseo que tenemos los autores de mi promoción en fingir cosmopolitismo. En escritores como Emiliano Monge, Alejandro Zambra o  Guadalupe Nettel, o yo mismo, no hay gestos cosmopolitas fingidos para reclamar un espacio en la literatura universal, no hay estrategias comerciales ni divisiones entre metrópoli y periferia. Tampoco un deseo de matar al padre, con el que preferimos convivir y del que, incluso, tratamos de aprender.
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La entrevista, aquí.


Revista Paula. Santiago de Chile, 31 de julio de 2013.