EL MUNDO SIN LAS PERSONAS QUE LO AFEAN Y LO ARRUINAN


Fue escogido como uno de los diez libros del año 2010 por la influyente revista Quimera.

También por los críticos y escritores Ernesto Calabuig (El Mundo), Julio Ortega (El Boomerang), Jorge Carrión (blog), Sergio Rodríguez Prieto, Justo Navarro y Alberto Manguel (Babelia).

Algunos de los relatos que lo conforman fueron publicados previamente en revistas como Letras Libres (México), Pie de Página (Colombia), Etiqueta Negra (Perú), Eñe (España), The Paris Review, Zoetrope y Guernica (Estados Unidos).

"Las ideas" fue escogido por la prestigiosa editora alemana Michi Strausfeld para clausurar el monográfico de la revista die horen dedicado a la literatura argentina y el escritor estadounidense Dave Eggers lo seleccionó para formar parte de The Best American Nonrequired Reading, que recopila anualmente lo mejor de la literatura publicada en Estados Unidos. "Dos huérfanos" fue incluido en la seminal antología de Maximiliano Tomas La joven guardia: Nueva narrativa argentina. "Es el realismo" obtuvo el Premio Juan Rulfo de 2004 que otorgan Radio Francia Internacional, Instituto Cervantes, Casa de América Latina, Instituto de México y Unión Latina.


VOCES CRÍTICAS

"Extraños, audaces, impecables, los relatos que Pron ha reunido El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan [...] no se apartan demasiado de la perfección formal que cultivaron cuentistas como Horacio Quiroga y Jorge Luis Borges, ni tampoco de la escritura de riesgo que caracterizó la obra de Roberto Bolaño o Juan Rulfo [...] pequeños artefactos narrativos capaces de penetrar en los pliegues de la cotidianidad hasta producir una sensación tan rara como amenazante, con un estilo pulcro y cerebral, repleto de imágenes potentes y paisajes desolados por los que transitan personajes, escritores, personas que han perdido para siempre su lugar en la tierra".
Diego Gándara, Qué Leer

"Pron […] tiene una voz propia, que destaca por el finísimo tramado del lenguaje (depurado, exacto, con una rara capacidad para crear atmósferas) que sostiene historias también finas, sutiles, a ratos casi irreductibles a una línea de tiempo; historias donde los narradores adoptan distintas voces y puntos de vista para atrapar mejor ese momento en que cada relato se resuelve; y cada resolución, cada cierre, muestra de nuevo al escritor consciente y seguro de sus medios, pero que los usa para dejar que el misterio, el riesgo, el juego y la apuesta estilística se adueñen de su obra. Hay una cierta paradoja en que el cuento más literario de todos, ‘El estatuto particular’, trate sobre la anunciada muerte del cuento; Pron demuestra, con singular agudeza, que el cuento está muy vivo."
Rodrigo Pinto, Revista del sábado de El Mercurio (Chile)

"A lo largo de la lectura de El mundo sin las personas que lo afean y arruinan uno llega a tener la sospecha, aleccionado por las reflexiones de algunos de los personajes, de que la literatura es un animal moribundo que apenas cuenta en los tiempos que nos han tocado vivir [...]. Y sin embargo la propia obra de Pron contradice esa idea, como si su intención al concebirla fuese [...] la de conseguir justo lo contrario de lo que presupone. Aún así, aunque se confirmasen los peores augurios y la literatura fuese al fin un dinosaurio condenado a la extinción, entonces, tras asistir a la lectura de este libro, podríamos consolarnos diciendo que murió dejando tras de sí un bello cadáver, una imagen de este mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan".
Javier Moreno, Deriva

“De fantasmas que vuelven o que nunca se han ido y de la (no)memoria del horror tratan estos relatos. Pero también, entre otras cosas, del exilio y del (no)lugar del escritor en la sociedad de masas contemporánea (o del escritor como muerto viviente en tiempos que se quieren poshistóricos).”
Javier Roma, Marginalia

“Relatos de exquisita soledad, la sofisticada frialdad en el estilo y la penetración de la tristeza que imponen puede justificarse por la obsesiva presencia en sus historias de las fotografías, como desnudas imágenes sin explicación posible”.
Arturo García Ramos, ABCD las Artes y las Letras

“Los relatos de Pron se encuadran en una sutil poética de lo anómalo normalizado, un territorio habitado por la complejidad, el azar, la vileza, la pérdida y la brutalidad, pero también por la belleza y la (siempre frágil) esperanza de redención. [...] son algunos de los motivos recreados con una prosa firme, penetrante y precisa que aúna la contención estilística y una especie de desordenada elegancia que confiere un sello muy singular a la francamente atractiva escritura de Pron. [...] Pron, escritor dotado de una voz sutil y poderosa, palía con tenues hebras de piedad y compasión la fea y arruinada realidad que relata. Un libro extrañamente hermoso y contundente.”
Pablo Miravet, Agitadoras. Revista cultural

"[Giorgio] Agamben sostiene que no es posible desear que Auschwitz retorne eternamente, precisamente, porque nunca ha dejado de suceder; se está repitiendo siempre. Es decir, el pasado nunca es pasado. Siempre es presente, en tanto sus trazos son reinventados o vueltos a delinear, reconstruidos. [...] Por ello, no puede ser más acertado que Pron utilice el territorio alemán y el pasado nazi para hablar del argentino y del Proceso, y de los beneficios y peligros, las luces y sombras, que conlleva el obligatorio acercamiento a la memoria. [...] El mundo es un conjunto de cuentos compacto [que] presenta una coherencia en términos temáticos y de estilo de gran nivel. Las discusiones acerca de la construcción de identidades y memorias (y los beneficios y riesgos que enfrentar este ejercicio trae) muestran a un narrador perspicaz y capaz de extrapolar contextos y tradiciones sin que esto le impida dialogar con muchos otros."
Fernando Toledo S., Crítica Latinoamericana

"A veces uno divisa y reconoce a un verdadero 'autor-revelación' entre tanto humo editorial. [...] Lo que brilla en los relatos de El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan es ese raro don de la autenticidad, la mirada y la voz propias. [...] un libro que ahonda con sabiduría en asuntos como la revisión del pasado de Alemania, la extrañeza en el propio país o en el ajeno, el exilio, el deseo de desaparecer, borrar el origen, ser otro; los juegos de encuentros y pérdidas, suposiciones y posibilidades, el miedo a la desmemoria y al deterioro mental, la denuncia de los ambientes literarios y sus corruptelas: la trucada maquinaria que otorga becas, premios y publicaciones…"
Ernesto Calabuig, El Cultural

"Un escritor no exiliado, sino que 'vive afuera', como señala él mismo, algo que no le impide enriquecer la trama de los cuentos contemporáneos en castellano con una estrategia ficcional admirable."
Juan Aguzzi, El Ciudadano y la Gente (Argentina)

"¿Desde hace cuánto venimos oyendo hablar de la muerte del cuento, de la imposibilidad de sacarlo de su corset formal, de su casi inevitable y deprimente destino de ejercicio talleril? Estos textos levantan, tal es su potencia, la divisa que repite uno de sus personajes: 'el estatuto particular del cuento, dado periódicamente por muerto por la crítica y, sin embargo, de alguna forma, aún vivo'. […] un grupo de textos de una fuerza, rigor y solvencia muy poco habituales en la narrativa argentina de las últimas generaciones."
Fernando Molle, Revista Eñe (Argentina)

"En su extraordinario Sobre la historia natural de la destrucción, Sebald analizaba la ausencia del tema de la destrucción de las ciudades alemanas en la literatura germana de posguerra. Esta omisión era, para Sebald, el reflejo de la desmemoria de un pueblo fracturado por la violencia política, la guerra y la culpa -que es de algún modo la historia reciente de muchos pueblos, incluso el nuestro-. El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan, del argentino Patricio Pron, parece haber sido escrito para llenar ese vacío."
Máximo Chehín, La Gaceta de Tucumán (Argentina)

"un buen puñado de cuentos que constituyen auténticas joyas del género, precisas y sugerentes."
La Opinión de A Coruña (España)

"Pron es un lector excepcional, pero a partir de esa obsesión por la estructura y distintas texturas verbales, alcanza la calidad de un narrador de excepción: transmite lo real en su complejidad."
Elvio E. Gandolfo, Noticias (Argentina)

"[...] un narrador ambicioso, efectista y sobrado de recursos, que maneja varios registros y que tiene una innegable facilidad para saltarse todas las convenciones formales y estructuras narrativas".
Miguel Artaza, Las Provincias

"[...] un narrador al que sólo le interesa narrar y (mire usted por donde) se niega a jugar al juego de las identidades culturales y sus ósmosis. Como si, fuera de su escritura, fuese un apátrida".
Javier Fernández de Castro, El Boomeran(g)

“[...] escribe con una precisión indiscutida, y con una elegancia rigurosa que trasciende su propio ámbito y dota a lo narrado de un sustento, de un piso de elegancia que adorna las tramas y los ambientes, donde flota cierta tristeza, cierta soledad de instantánea, de imagen. Pron crea un léxico para los pequeños desastres íntimos.”
José Ignacio Silva A., Revista Intemperie (Chile)

“La obra de Patricio Pron, simplemente, vive al margen de las modas de la época. Su prestigio empieza a ser enorme entre los amantes de la buena literatura. Su, prosa de hechuras clásicas, sin concesiones ni amaneramientos, nos habla de alguien que ha leído y ha escrito mucho. Nos habla también del rigor de estos relatos, originales, ingeniosos, brillantes, profundos.”
Daniel Capó, Aceprensa

“Se puede ver El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan como un manifiesto literario. «En su experiencia como lector —dice uno de los cuentos— faltaban los textos que él quería leer, que, por lo tanto, tenía que escribir él mismo». Eso es, evidentemente, lo que hace Pron. Narra lo que quiere leer, historias que bucean en el pasado porque saben que hay que aprenderlo para después olvidarlo, cuyos goznes invisibles articulan una mirada del mundo.”
Cristian Vázquez, unabirome

“He hablado de dos tradiciones para caracterizar este libro: una es la excelsa tradición narrativa que nace con Respiración artificial, eclosiona con la emergencia en los 80 de Aira, Cohen, Gandolfo y Fowgill y tiene en Fresán a un puente con la generación del propio Pron. La otra sería la tradición alegórica del movimiento Antiheimat. [...] Lo que está claro, por lo menos para mí, es que el autor de El comienzo de la primavera y El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan, pese a haber completado solamente su primera década como autor, debería ser un referente inexcusable en la narrativa en español del nuevo siglo, por lo menos en la medida en que lo son los nombres antes mencionados.”
Javier Calvo, Quimera

"[...] exigencia y complejidad y una prosa de la mejor estirpe. Ponga el lector en esa estirpe los grandes nombres que prefiera [...] pero, imagine al escritor que imagine, junto a él estará Pron, con todo derecho. El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan se inscribe en ese apartado donde sólo habitan los libros que nos formaron y los que lograron deslumbrarnos algún tiempo después. Con la diferencia de que han transcurrido muchos años de todo aquello, apenas existe espacio para las sorpresas editoriales y Pron tiene veinte años menos que quien esto escribe. Como para no celebrarlo".
José Carlos Llop, Diario de Mallorca

"Piérdanse en el laberinto Pron: de lo mejor de la narrativa corta en la lengua de Cervantes que ha visto la luz en meses."
Rockdelux

"[…] personalidades complejas y profundas, abismos insondables donde incluso las figuras reconocidas (el padre, la madre, la familia) se convierten en desconocidos. […] un delicado desgarro del que es imposible salir indiferente."
Paracitarme (Chile)

"Pron hace incisiones en el gran tapiz del cuento latinoamericano y universal, realiza hendiduras en los decálogos del buen cuentista de Quiroga, en la punta de iceberg de Hemingway, en los finales knock out de Cortázar, en la tensión realismo-fantástico, en la erudición apócrifa de Borges. Y, claro, dialoga con rebeldía de Bolaño, con la inestabilidad de los géneros de Sebald, con la contención emocional de Handke, por nombrar a algunos. Su mente amoblada por innumerables lecturas y teorías le hace rasgar la tela sin inocencia y, con mordaz ironía."
Andrea Jeftanovic, Antología en Movimiento (Chile)

"[...] lo que está haciendo con su obra, con su aún escasa obra, es reinventar la narrativa en castellano, contar cosas que nunca se contaron antes en nuestra lengua".
Rafael Suárez Plácido, Estado Crítico